Mons. Olivera | Los problemas de la Nación sólo podrán solucionarse cuando todas sus fuerzas se hayan unido y estén dirigidas hacia un objetivo común, el resumen se desprende de la carta remitida por nuestro Obispo Castrense de Argentina, en su mensaje Navideño brindado a nuestra Diócesis. Fechada este viernes, la esquela expresa un profundo análisis de la realidad del año vivido, planteándonos desde nuestra Iglesia particular el pleno desafío rumbo a la espera de una nueva Navidad, redescubriendo el valor de ella.

En primera instancia Mons. Santiago Olivera nos convoca, “quiero invitarlos a unirnos todos en este tiempo previo a la Navidad: pongámonos en oración común mediante la plegaria en familia ante el Pesebre, la Adoración del Señor Sacramentado en nuestros templos o la Celebración de la Eucaristía en nuestras comunidades castrenses”. Pensando en nuestra Patria, nuestro Obispo nos señala, “pidamos por nuestro país que a 35 años de haberse recuperado la democracia tenga presente sus raíces cristianas y culturales, cuidando la defensa de la vida, la promoción del trabajo, el cultivo de la paz, el esfuerzo por la justicia y por la educación de nuestros niños y jóvenes al margen de toda ideología”.

Mons. Santiago Olivera nos pide además, “busquemos juntos el hondo sentido de la reconciliación en la verdad, reconociendo las culpas y los errores de todos; aventurémonos por el camino del perdón mutuo y animémonos a amar con sinceridad de corazón, sanando heridas y tendiendo puentes de diálogo y entendimiento recíproco”. Además, recordó parte de lo dicho en su homilía en la Misa por Ntra. Sra. de Loreto, “Volviendo a Adán y Eva vimos que les costó mirarse a cada uno, poniendo la culpa en el otro. Si nos diéramos cuenta de ello, quizá sería más fácil y posible, sentarnos en una misma mesa y ver nuestra reciente historia, con verdad y por tanto con objetividad, sabiendo ver y reconocer el mal de cada uno, y poder así avanzar hacia el encuentro de todos los que compartimos este suelo y esta querida tierra”.

Pensando en los grandes desafíos que debemos afrontar en el afán de avanzar en nuestra Patria, el Obispo Castrense de Argentina nos alienta, “los problemas de la Nación sólo podrán solucionarse cuando todas sus fuerzas se hayan unido y estén dirigidas hacia un objetivo común”. Recordándonos, “existe en nuestra Nación un potencial enorme para afrontarlos. Y nada de este caudal puede ser descartado. Tampoco pueden dejar de considerarse las energías de aquellos que han errado y se avienen trabajar por sus ideales en el cuadro de una convivencia pacífica y al diálogo”.

En nuestro plano como sociedad, Mons. Santiago Olivera nos recuerda que hay algo fundamental que nos debemos alcanzar, que es, aquella reconciliación, para poder transitar la concordia, pero, “reconciliación, no se trata de un apaciguamiento sentimental y emotivo de los ánimos; de un superficial y transitorio acuerdo. Para ser aceptable, viable y eficaz, la reconciliación ha de estar fundada en condiciones que le otorguen una base durable: Ha de estar cimentada ante todo en la verdad, la cual, en el plano de la convivencia social y política, se convierte en una voluntad de veracidad y de sinceridad, que evita el ocultamiento, el engaño y la simulación”.

Dice, Mons. Olivera, “es necesario desterrar la práctica de la mentira en todos los órdenes. La reconciliación, igualmente, ha de estar basada en la justicia. Sería una burla arrojar sobre la persistencia de la injusticia el manto de una falaz reconciliación”. Justicia, algo que demanda el mundo entero, al respecto nuestro Obispo nos resalta, “la conciencia humana y la conciencia nacional la han situado en el centro de sus anhelos. Ello atestigua el carácter ético de las tensiones que nos invaden y nos indica también que dichas tensiones subsistirán si se mantienen formas sistemáticas de injusticia”.

En este punto, Mons. Santiago nos hace una especial advertencia en ese afán de alcanzar la tan esperada Justicia, “la experiencia del pasado y de nuestros tiempos demuestra que la justicia por sí sola no es suficiente y que, más aún, puede conducir a la negación y al aniquilamiento de sí misma, si no se le permite a esa forma más profunda, que es el amor, plasmar la vida humana en sus diversas dimensiones.” Necesitamos los argentinos superar aun la misma justicia mediante la solidaridad y el amor. Necesitamos, urgentemente, alcanzar esa forma superior del amor que es el perdón”.

Por último, nuestro Padre y Pastor nos pide, “abramos el corazón para que, este tiempo de Navidad que se aproxima, nos encuentre más cerca el uno del otro; y la única forma es acercándonos al Niño Jesús que, en el misterio del Pesebre, nos muestra la inocencia que nos engrandece, la humildad que abre las puertas a la reconciliación y el amor que sana todas las heridas”.

A continuación compartimos con ustedes la carta completa de Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense de Argentina:

CARTA

También compartimos el vídeo mensaje de saludo Navideño en nombre de los Obispos de la Región Buenos Aires:

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