Mons. Olivera | Virgen de Luján Malvinera, Madre de la unidad y Madre misionera, tu providencial presencia construye caminos Evangélicos, que son, la amistad, el encuentro, el perdón y la paz

Publicado el10 junio, 2022

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Mons. Olivera | Virgen de Luján Malvinera, Madre de la unidad y Madre misionera, tu providencial presencia construye caminos Evangélicos, que son, la amistad, el encuentro, el perdón y la paz, así lo expresaba el Obispo Castrense de Argentina, horas antes de concluir su visita Pastoral a las provincias de San Juan y Mendoza donde acompañado de nuestra Madre visitó a nuestros hermanos de las Fuerzas Armadas y Fuerzas Federales de Seguridad. Haciendo una retrospectiva de todo lo vivido, no solo en estos últimos días junto a Ntra. Sra. de Luján Malvinera, sino pensando en los tantos años que Ella dejaba nuestro continente, en su paso por Malvinas, en su peregrinar al Reino Unido y en las tantas miradas y oraciones recibidas en cada uno de los pueblos y ciudades recorridas, Mons. Santiago Olivera nos dejaba un especial análisis desde Mendoza capital.

Mientras contemplábamos su imagen, la cual se encuentra lista para regresar rumbo a la Ciudad de Buenos Aires, Mons. Santiago comenzó a hablarnos y contar, “la imagen de la Virgen de Luján Malvinera, que llamamos también Madre de la unidad y Madre misionera, su presencia es providencial, también su recorrida por unidades. Ha sido providencial como todo, como lo fue su presencia de 37 años en el Reino Unido, en la Iglesia Catedral Castrense hermana, allí, en la ciudad de Aldershot”.

Haciendo una pausa, Mons. Olivera, decía, “con los ojos humanos uno puede tener distintas miradas de la realidad, sin embargo, los ojos de la fe nos hablan de que, en su providencia, la Virgen, quiso abrirnos caminos para el encuentro. Para la amistad, para tantas cosas buenas, que fruto de su presencia allí, hemos podido transitar la amistad, el cariño, la disponibilidad y conocimiento del Obispo Castrense, Mons. Paul Mason.

También el encuentro con veteranos de guerra, tanto ingleses como argentinos, así como también iniciativas que siguen su camino para consolidar otros vínculos y otras realidades. Tenemos que ver también esos 37 años como la Providencia de María, nuestra Madre, que con su advocación de Ntra. Sra. de Luján, se adelanta a Caminos Evangélicos, que son, la amistad, el encuentro, el perdón y la paz”.

Y volviendo casi al origen de la historia, el Obispo nos pedía, “en todo este camino recorrido junto a nuestra Madre de Malvinas, no debemos olvidar aquel pedido del Capellán inglés, que fue, el de rezar por los caídos ingleses y argentinos, una inspiración del Espíritu que se consolidan también en nuestros tiempos. Y hay que saberlo mirar así, porque no pocos dijeron, que la habían tomado como prisionera o como botín de guerra porque habíamos perdido, y por esa razón se habían llevado a nuestra imagen tan significativa para los sentimientos nuestros argentinos”.

Despejando todo tipo de dudas, Mons. Santiago subrayaba, “la Virgen estuvo casi cuatro décadas, en un lugar importante, en su Catedral, allí también la acompañaba una placa que recordaba el acontecimiento de su llegada, y a Ella se rezaba. Todos estos, son hechos significativos que tenemos que verlos así, en esta mirada más amplia, generosa y misericordiosa, en definitiva, en mirada providencial”.

Y casi, como haciendo un repaso de todo, Mons. Olivera, continuó diciendo, “es providencial la amistad, la que ha surgido en torno a nuestra Madre entre los Obispo Castrense de Argentina y del Reino Unido, también entre las Iglesias y entre los veteranos de guerra ingleses y argentinos, sellado en la unidad que pudimos compartir en marzo. Parece que esto, hubiera sido muy difícil de lograr, si la Virgen no tomaba la iniciativa 37 años antes, Ella fue generando esta posibilidad del encuentro, de la fraternidad, la amistad”.

Finalmente, reflexionaba Mons. Santiago, “demás está decirlo, todo lo alcanzado hoy, no quita en nada la búsqueda de nuestros derechos o nuestras miradas sobre las Islas Malvinas, nuestra realidad argentina. Pero, sin embargo, podemos advertir, que la amistad, la fraternidad, el encuentro, el diálogo, el respeto, el perdón están presentes y esto sin lugar a dudas ha sido gracias a María, porque Ella hizo punta, se adelantó”. –

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