Rumania | A la Virgen María le pido que los guíe en el camino de la fe, para avanzar hacia un futuro de auténtico progreso y de paz, de esta manera concluía el mensaje brindado por el Santo Padre, antes de recitar la Regina Coeli. Luego de concluir la Santa Misa, el Su Santidad Francisco, agradeció a todos los que en su estancia en Rumania colaboraron y brindaron su afecto en esta visita Apostólica.

A los presentes les dijo, “aquí en Blaj, tierra de martirio, libertad y misericordia, rindo homenaje a ustedes, hijos de la Iglesia Greco-Católica, que desde hace tres siglos testimoniáis con ardor apostólico vuestra fe”. Cerrando, y antes de recitar la oración Regina Coeli, declaró, “a la Virgen María (…), a ella le encomiendo a todos y le pido que los guíe en el camino de la fe, para avanzar hacia un futuro de auténtico progreso y de paz, y para contribuir en la construcción de una patria cada vez más justa, armoniosa y fraterna”.

A continuación compartimos con ustedes en forma textual el mensaje brindado por el Santo Padre Francisco:

Queridos hermanos y hermanas:

Antes de concluir esta Divina Liturgia, deseo saludaros una vez más a los que están aquí presentes y a los que he encontrado durante estos días, asimismo agradezco a todos la cordial recepción. Saludo respetuosamente al señor Presidente de la República y a las demás autoridades, manifestándoles un sincero agradecimiento por su fructuosa colaboración en la preparación y el desarrollo de mi visita. Estoy agradecido a Su Beatitud el Patriarca Daniel, al Santo Sínodo, al clero y a los fieles de la Iglesia Ortodoxa de Rumanía, que me han recibido fraternalmente. Que el Señor bendiga esta antigua e ilustre Iglesia y la sostenga en su misión. [Aplauso] Un fraterno aplauso a todos ellos.

Dirijo un saludo lleno de afecto y de gratitud a Su Beatitud el Cardenal Lucian Mureşan. Saludo a los fieles de la Iglesia Católica, a los obispos, sacerdotes, religiosos y a los fieles laicos de Bucarest y de Iaşi, así como a los numerosos pelegrinos de şumuleu Ciuc. Doy gracias al Señor porque me ha dado la posibilidad de rezar con ustedes y de animar su empeño en la evangelización y en el testimonio de la caridad. Aquí en Blaj, tierra de martirio, libertad y misericordia, rindo homenaje a ustedes, hijos de la Iglesia Greco-Católica, que desde hace tres siglos testimoniáis con ardor apostólico vuestra fe.

Que la Virgen María haga extensiva su protección materna a todos los ciudadanos de Rumanía que a lo largo de la historia han confiado siempre en su intercesión. A ella le encomiendo a todos y le pido que los guíe en el camino de la fe, para avanzar hacia un futuro de auténtico progreso y de paz, y para contribuir en la construcción de una patria cada vez más justa, armoniosa y fraterna.

Regina Coeli…

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