Mons. Olivera | Aquel que ama al Señor con todas sus fuerzas, debe amar al hermano como signo del amor de Dios

Publicado el9 abril, 2022

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Mons. Olivera | Aquel que ama al Señor con todas sus fuerzas, debe amar al hermano como signo del amor de Dios, así lo expresó el Obispo Castrense de Argentina al compartir la Homilía durante la celebración Eucarística en la mañana del viernes 8 de abril. En el marco de su visita Pastoral al Edificio Centinela, de Gendarmería Nacional Argentina, Mons. Santiago Olivera, luego de los saludos y recibimiento por parte de autoridades de la Fuerza Federal de Seguridad se trasladó hasta la Plaza de Armas, donde presidió la Santa Misa.

Concelebraron, el Vicario General, Mons. Gustavo Acuña, el Capellán Mayor de GNA, Padre Jorge Massut, el Capellán Mayor del Ejército Argentino, Padre Eduardo Castellanos, el Rector del Seminario Castrense, Padre Daniel Díaz Ramos y Capellanes de Fuerzas Armadas y Fuerzas Federales de Seguridad, asistieron, Directores Generales, Directores de Campo e integrantes de las Direcciones del Edificio Centinela y Unidades del AMBA (Área Metropolitana Buenos Aires) y efectivos de la Fuerza. Es de destacar, que los efectivos del Grupo Alacrán de GNA, antes del inicio de la celebración Eucarística, trasladaron en procesión a Ntra. Sra. de Luján Malvinera, quien fue entronizada en el Altar de campaña.

En la Homilía, Mons. Santiago decía, “la liturgia hoy, nos da la posibilidad en este viernes anterior al domingo de Ramos, que podamos contemplar a la Virgen Dolorosa, la Virgen al pie de la Cruz. Y la providencia ha querido que esta imagen de la Virgen de Luján Malvinera, que seguramente muchos hermanos nuestros han visto allí en Malvinas, la han podido contemplar, algunos quizás por última vez, esta imagen de la Madre acompañando el sufrimiento de sus hijos».

Continuando, el Obispo señalaba, “María al pie de la Cruz, María asociada por lo tanto no sólo al dolor de Jesús, su Hijo, que misteriosamente podríamos decir, casi de un modo incomprensible, aquel que pasó haciendo el bien, aquel que entregó su vida por amor”. Profundizando, añadió, “en ese momento, (…), recibe el testamento de Jesús más importante, recibe Juan y en nombre de todos nosotros, <<ahí tienes a tu Madre>>, y a la Virgen, <<ahí tienes a tu hijo >>.

María siempre se las ingenió para hacerse presente a lo largo de la historia, y también a lo largo y ancho del país y del mundo, expresando o manifestando su cercanía materna, su presencia, a veces silenciosa, pero al pie de la Cruz, María está siempre”. Avanzando, Mons. Olivera expresó, “hemos escuchado en el Evangelio recién, <<el discípulo la eligió como suya>>, qué lindo que en este viernes previo a la semana Santa podamos renovar en el corazón, que podamos recibir a María como nuestra”.

Entonces, el Obispo Castrense de Argentina, preguntó: “¿Qué significa recibir a María como nuestra? Es dejarnos conducir como Ella, que es la mejor discípula de su propio Hijo, el mejor ejemplo, el mayor modelo de fidelidad, de decir <<hágase al proyecto de Dios>>, la peregrina de la fe, la que confió a pesar de obstáculos difíciles y situaciones adversas y como decía, casi incomprensibles”.

En otro párrafo, Mons. Santiago decía, “vamos a bendecir estos ramos que llevaremos a nuestras casas y será el compromiso de querer recibir al Mesías, al Salvador, a quien María nos regaló, al cual Ella llevó en su seno, al cual Ella le prestó su carné para que la carne dios fuera Jesucristo, nuestro Señor, el Redentor el Salvador, a quien aclamamos, celebramos y nos gozamos. Que llevar el ramo sea el compromiso de acercarnos más a Jesús, que podemos escuchar de María también esa presencia materna, que no dice como en algún momento en la Bodas de Caná, <<hagan lo que Él les diga>>”.

Añadiendo, continuó, “(…) que, frente a tantas necesidades, a tantas adversidades, tantos dolores que tenemos, podamos se escucha de la Madre, que como Madre buena nos invita a su hijo Jesús y nos susurra también en nuestro corazón y en nuestro oído, <<hagan lo que Jesús les diga>>. Que este sea nuestro compromiso, que este recibirán Señor, este ramo llevamos bendecido sea el signo de una adhesión sincera del corazón para dejarnos transformar”.

Finalmente, preguntó y respondía Mons. Olivera: “¿Qué cosas debo cambiar, qué cosas debo dejarme transformar por la novedad del Evangelio? ¿Cómo debo amar más y mejor al Señor, cómo debo amar más y mejor al hermano como signo de que eh asumido el Evangelio de Jesús? Aquel que ama al Señor con todas sus fuerzas, debe amar al hermano como signo del amor de Dios. Que ésta, sea nuestra ofrenda en este día, en esta Eucaristía al Señor”.-

Imágenes; Gentileza GNA.-

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