Mons. Olivera | Cristo ha vencido a la muerte, Cristo ha vencido al pecado y nosotros estamos llamados a vivir como el Resucitado

Mons. Olivera | Cristo ha vencido a la muerte, Cristo ha vencido al pecado y nosotros estamos llamados a vivir como el Resucitado, así lo expresó el Obispo Castrense de Argentina al compartir la Homilía del Sábado de Gloria en la Vigilia Pascual. Celebrada en la noche del sábado 16 de abril, en la Parroquia Ntra. Sra. de Luján Castrense, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

Presidió la celebración, Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense de Argentina, concelebraron, el Canciller y Capellán Mayor de la Armada Argentina, Padre Francisco Rostom Maderna, el Capellán Mayor de la GNA, Padre Jorge Massut, el Rector del Seminario, Padre Daniel Díaz Ramos, el Vicerrector del Seminario, Padre Diego Pereyra. También, el Párroco de la Parroquia Ntra. Sra. de Luján Castrense, Mons. Alberto Pita, los Capellanes Castrenses, Padre Francisco Roverano, el Padre Enrique Saguier Fonrouge, el Padre Charbel Makhlouf y el Padre Santiago García del Hoyo.

En la Homilía, en el comienzo, Mons. Santiago agradecía a todos los que han colaborado desde la comunidad de la Parroquia Ntra. Sra. de Luján Castrense en el desarrollo de toda la Semana Santa, así lo señalaba, al terminar la Eucaristía uno agradece y felicita, pero no quiero dejar de agradecerles desde ya a la liturgia, gracias Padre Alberto Pita, gracias Padre Francisco Roverano, gracias a los seminaristas, a la guía, al coro, todo esto nos ayuda a hacer fiesta en el corazón, a celebrar verdaderamente. Esto nos ha ayudado y nos sigue acompañando para vivir esto que estamos viviendo, preparan al corazón para vivirlo con auténtica alegría, yo creo que más allá de cualquier circunstancia que vivamos, celebrar la Pascua, celebrar este sábado de Gloria nos debe renovar a todos con alegría”.

Agregando, continuó Mons. Olivera, “para mí es un gozo muy grande haber celebrado en esta comunidad, y también con la presencia de los hermanos Sacerdotes, que nos hace experimentar el único Sacerdocio de Jesús que compartimos, que nos hace fortalecer los lazos de pertenencia a la Iglesia y nos llena de felicidad. La lectura que hemos escuchado en esta rica liturgia, nos hace memoria, fíjense que la memoria es clave en la vida del cristiano, y podríamos decir en la memoria del creyente”.

Avanzando, en la Homilía decía el Obispo, el Santo Padre Francisco muchas veces nos invita a recuperar la memoria, a tener memoria, y la memoria de un creyente, es memoria agradecida por la obra de Dios en nuestra vida. A mí me gusta mucho recordar el libro de Deuteronomio, donde a las familias y el jefe de familia les recuerda, <<escucha Israel, el Señor nuestro Dios es solamente uno, amarás al Señor con todas tus fuerzas, con todo tu corazón, con toda tu alma, tendrás esto en la memoria, se la explicarás y contarás a tus hijos, yendo en casa y estando de camino>>”.

Profundizando, Mons. Santiago también compartió, qué bueno que nosotros los cristianos, también en nuestras familias, año tras año ayudemos a recordar y hacer memoria de lo que Dios ha hecho en nosotros, y lo hemos celebrado desde el Domingo de Pasión hasta hoy sábado de Gloria”. También, nos recordó, “el acontecimiento de la Encarnación tiene unidad perfecta con el acontecimiento de la redención, tanto amó Dios al mundo que envió a su Hijo, tanto nos amó Jesús a cada uno de nosotros, que entregó su vida para ganarnos la vida en plenitud y la vida para siempre. ¿Cómo no va a ser motivo de verdadero gozo, de verdadera alegría la vida de los cristianos?”

Mons. Olivera también subrayaba en otro tramo de su Homilía, “la fe es don, es regalo, pero también es tarea y es respuesta nuestra. Este día de la alegría es un día para pedirle al Señor como cada día que nos aumente la fe, porque la fe nos hace transitar por la vida, nos hace transitar como peregrinos, con confianza, con gozo, con serenidad. Cristo ha vencido a la muerte, Cristo ha vencido al pecado y nosotros estamos llamados a vivir como el Resucitado, tal como hemos escuchado en la lectura de Pablo a los romanos”.

En final, concluía con palabras del Papa Francisco dichas en el año 2015, “<<a veces pensamos: “ya no hay nada más que hacer”, y el corazón no encuentra más la fuerza de amar…Pero precisamente en aquella oscuridad Cristo enciende el fuego del amor de Dios: un resplandor rompe la oscuridad y anuncia un nuevo inicio, algo comienza en la oscuridad más profunda. La piedra del dolor ha sido corrida dejando espacio a la esperanza. ¡He aquí el gran misterio de la Pascua! Nuestra vida no termina delante de la piedra de un Sepulcro, nuestra vida va más allá, con la esperanza al Cristo que ha resucitado, precisamente, de aquel Sepulcro. Como cristianos estamos llamados a ser centinelas de la mañana que sepan advertir los signos del Resucitado, como han hecho las mujeres y los discípulos que fueron al sepulcro en el alba del primer día de la semana>>”.  

Cerrando, el Obispo, “hoy es el día en que hizo el Señor, cantamos, alegrémonos todos en Él, hoy es el día en que recuperamos la alegría y un gozo que no nos será quitado”.-

Homilía de Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense de Argentina

Sábado de Gloria, Vigilia Pascual

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