Mons. Olivera | Hoy abrimos el camino, hacemos huella en esta peregrinación, justamente renovando como Brochero, por Brochero, nuestro deseo de servir a la Patria

Mons. Olivera | Hoy abrimos el camino, hacemos huella en esta peregrinación, justamente renovando como Brochero, por Brochero, nuestro deseo de servir a la Patria, así lo pidió el Obispo Castrense de Argentina en la Homilía compartida en la Santa Misa, en la Primera Peregrinación Castrense de la Región Pastoral Centro. Celebrada en el Santuario Ntra. Sra. del Tránsito y Santo Cura Brochero, en Villa Cura Brochero, Córdoba, a las 13 horas del martes 11 de octubre.

Presidió la Santa Misa, Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense de Argentina, concelebraron, el Capellán Mayor de la FAA, Padre César Tauro, el Capellán Mayor de GNA, Padre Jorge Massut, los Capellanes Castrenses, Padre Walberto Morales, Padre Germán Carmona, Padre Juan Martínez, Padre Nicolas Daniel Julián y el Padre Rubén Campos. Participaron, fieles castrenses de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), representantes de la Policía Provincial de Córdoba, también de la división Policía Rural y Veteranos de Guerra de Malvinas residentes en el Valle.

En la Homilía, luego de saludar a los presentes, Mons. Santiago decía, “en primer lugar, me parece digno de destacar como signo de la providencia, que hoy, la Iglesia recuerda a San Juan XXIII, el Papa bueno, el Papa del Concilio Vaticano II. El Papa que hace 60 años, abría las puertas de la Iglesia para un dialogo hondo, para un dialogo profundo con el mundo”.

Profundizando, continuó, “a mí, me gusta pensar, que el Santo Cura Brochero, que vivió 50 años antes del Concilio Vaticano II, era un Cura del Concilio, y así son los santos, se adelantan a los tiempos. El Cura Brochero, en su ministerio, en su vida de pastor ha plasmado esa realidad del Concilio que quería, que todos los hombres desde el Evangelio se salven y en dialogo con todos”.

Más adelante, compartía el Obispo, “que providente que, en esta primera Peregrinación Castrense de la Región Pastoral Centro, estemos celebrando en este día, en este marco, recordando al Papa Bueno y al Concilio Vaticano II. También quiero referirme a la Diócesis Castrense, porque es única, no hay en Argentina, otra Diócesis igual, Diócesis que tiene como misión, ayudar, acompañar, sostener a aquellos hombres y mujeres de nuestras Fuerzas que nos sirven, que sirven a los hombres y mujeres de nuestra Patria (…)”.

Mons. Olivera también expresaba, “(…) nos llena de mucha alegría esta primera peregrinación, fundamentalmente por esta presencia y esfuerzo de la GNA, pero también con la presencia de la PSA con quienes nos unimos como hermanos con los representantes de la PFA (Policía Federal Argentina) y la Policía Provincial de Córdoba. Motivo sin duda grande para darle gracias al Señor, por esta peregrinación que abre caminos, que nos pone en camino que hemos tenido que venir de Buenos Aires, de Río Cuarto, de Córdoba, de los lugares que hemos arribado, pero significando que la verdadera peregrinación, la clave de nuestra vida, es que somos peregrinos hacia la Patria del cielo, por lo cual Brochero entregó toda su vida sin límites hasta el externo, para que los hombres y mujeres se encuentren con Jesús”.

En otro párrafo, Mons. Santiago recordaba, “estamos transitando 40 años de la guerra de las Malvinas, este conflicto que marco nuestra historia argentina también, y que estamos en deuda de un reconcomiendo sincero a estos hombres que defendieron nuestra soberanía en las islas del Atlántico sur. Me contaba uno de ellos y la verdad, que me conmovió gratamente, que estando en Malvinas, teniendo una estampa de Brochero, obviamente en sus primeros pasos, le pedía a él, que pudiera mantener la salud, sin dificultades física, sin perderla, que pudiera volver a casa, cuarenta años en Malvinas, nuestro Santo Cura Brochero ya acompañando a nuestros soldados, sin lugar a duda un motivo para dar sinceras gracias”.

Completando, prosiguió, “(…) venimos a la tierra de este santo, no es casual que hombres y mujeres que sirven a las Fuerzas, que entregan su vida como digo, para custodiarnos, para fortalecer las instituciones, para cumplir está misión, esta vocación en nuestra Patria, tengamos en Brochero un referente importante. Cuando Brochero descubrió su vocación y la compartió con su familia, su madre, Doña Petrona, le dijo, que no estaba solo, que la Virgen lo iba a acompañar, y también le compartía, <hijo mío, Dios y la Patria cuentan contigo, no la defraudes>, hoy podríamos decir igual”.

En otro tramo se refería al Evangelio de la Liturgia del día, diciendo, “(…) nos cuenta de la pasión, la Parábola de la misericordia de la oveja perdida, el que deja las 99 y busca la oveja pérdida y hay alegría y fiesta cuando uno vuelve. En el comienzo de la parábola se narra, que todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo, y los escribas murmuraban, «este recibe a los pecadores y come con ellos». Brochero entendió el Evangelio que acabamos de escuchar y fue feliz porque lo puso en práctica, porque salía a buscar a los más perdidos, él decía, a los condenaos”.

Sobre esto, añadía, “Brochero le recomendaba a sus Curas, en este Curato, antes que se llamara Villa Cura Brochero esta querida tierra, <<a más perdido, a más pecadores, más misericordia>>. Y cuando era criticado por esta actitud suya, él respondía, <<la culpa la tiene Jesucristo, porque Él vino para ellos>>”.

También, Mons. Santiago expresaba en la Homilía, “quiero dar sinceras gracias en este día, por esta primera peregrinación a esta santa tierra, inimaginable para mí, gozoso, como que las palabras quedan tan cortas. Estar aquí, habiendo sido Obispo casi nueve años, acompañando la beatificación y la canonización como regalo de Dios, recogiendo lo que tantos, antes que yo, trabajaron, rezaron”.

Casi en final, sintetizaba el Obispo, “hoy abrimos el camino, hacemos huella en esta peregrinación, justamente renovando como Brochero, por Brochero, nuestro deseo de servir a la Patria. Que quiera Dios, que esa expresión de Doña Petrona, la madre de Brochero, <<hijo mío, Dios y la Patria cuentan contigo, no lo defraudes>>, podamos hacerla carne cada uno de nosotros”.

Es de destacar que el Obispo y los fieles castrenses arribaban a los 8 de la mañana al Valle de Traslasierra, al Parque Temático Brochero desde distintas partes de la provincia de Córdoba, allí estuvieron 140 efectivos de GNA, oficiales de la PSA, donde también se sumaron representantes de la provincia de Córdoba y de la división Policía Rural. Luego de compartir juntos el desayuno, se dividieron en tres grupos donde junto a los guías del parque pudieron recorrer cada estación, haciendo la visita catequética, donde los guías les hablaron sobre la vida y obra de Santo Brochero.

Al mediodía, los peregrinos se trasladaron hasta la Plaza Centenario de Villa Cura Brochero, donde se efectuó un acto protocolar, allí tuvieron la recepción del Intendente municipal local, se hizo un minuto de silencio por los caídos en Malvinas y se hizo una ofrenda floral a la Santa Patrona de GNA, Ntra. Sra. de Luján. Seguidamente, ingresaron al Santuario, donde el Obispo presidió la Santa Misa, donde antes de concluir la celebración, recibió el regalo de el Poncho de Brochero, el cual será trasladado por el Capellán, Padre Francisco Roverano, a la Antártida Argentina, donde recorrerá todas las Bases, luego de la Santa Misa, todos compartieron un almuerzo fraterno y un gran fogón de camaradería.-

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