Mons. Olivera | Que esta pandemia no nos saque lo más preciado que tenemos, el valor y la importancia de la vida espiritual de nuestro pueblo

Publicado el4 junio, 2021

Abre el seminario diocesano castrense

Necesitamos tu ayuda para el sostenimiento de los seminaristas

Mons. Olivera | Que esta pandemia no nos saque lo más preciado que tenemos, el valor y la importancia de la vida espiritual de nuestro pueblo, así lo señalaba el Obispo Castrense de Argentina en el texto del documento compartido en la jornada del 4 junio del presente año. La carta dirigida a los Sacerdotes Capellanes hace referencia a la inminente celebración de la Solemnidad de Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, Mons. Santiago Olivera reseña que tal como sucedía el año pasado por la pandemia, “con mucha tristeza no tenemos la posibilidad de celebrar la Eucaristía juntos”.

Además, citó parte del documento recientemente público por la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, titulado, Una necesidad Vital, donde nuestro Obispo subraya de ese mensaje, “¿Qué ayuda a mantener encendida la esperanza en este tiempo tan dramático que vivimos? Inmediatamente se responde con fuerza: La dimensión trascendente y religiosa de la vida”.

En el comunicado, Mons. Santiago también expresa, “queridos capellanes, como pastores estamos sufriendo la imposibilidad de participar con libertad de la celebración Eucarística. Sin lugar a dudas la pandemia nos duele, nos preocupa y nos asusta, pero de ningún modo nos debe debilitar en la fe”.

Sintetizando, casi en el final, señala el Obispo Castrense de Argentina, “que esta pandemia no nos saque lo más preciado que tenemos. Que nuestra oración también permita mover el corazón de las autoridades para que descubran el valor y la importancia de la vida espiritual de nuestro pueblo, de nuestra gente”.

A continuación, compartimos en forma completa el mensaje de Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense de Argentina:

Buenos Aires, 4 de junio de 2021

Prot. 072 / 21

Celebración de la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo

Queridos hermanos sacerdotes:

Estamos a las puertas de la celebración de la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Con mucha tristeza no tenemos la posibilidad de celebrar la Eucaristía juntos. Este fin de semana, tal como pasó en días pasados, nuevamente debemos estar confinados para salvaguardar la salud comunitaria. Seguimos orando fervientemente para que esta pandemia llegue a su fin.

En el contexto de esta sentida celebración para todos nosotros, quería recordarles que, en el documento, Una necesidad Vital, publicado recientemente por la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, se plantea la siguiente pregunta: ¿Qué ayuda a mantener encendida la esperanza en este tiempo tan dramático que vivimos? Inmediatamente se responde con fuerza: La dimensión trascendente y religiosa de la vida. Así lo expresa y tiene necesidad de hacerlo nuestro pueblo. Ella constituye el horizonte de muchos argentinos y los llena de fortaleza, consuelo y esperanza.

En este espíritu, cumpliendo con los protocolos sanitarios establecidos, quisiera invitarlos para que, en los lugares que sea posible, como el caso de los barrios militares o en las iglesias y capillas -que como sabemos son equiparadas a parroquias-, poder organizar por los medios virtuales la adoración eucarística durante el tiempo que se crea oportuno y que pueda convocar al mayor número de fieles, de familias.

Especialmente invito y animo a los capellanes castrenses presentes en los barrios militares, con la ayuda de un automóvil y bajo condición de esenciales, poder salir para invitar a los fieles procurando que desde sus casas puedan adorar y saludar al Santísimo Sacramento. No perdamos la posibilidad de celebrar esta importante fiesta avivando y deseando la comunión eucarística.

Quiero recordarles también, como muchos estamos haciendo, el facilitar y llevar a nuestras comunidades –pequeñas iglesias domésticas- la Sagrada Comunión. Sabemos que con dolor muchos de nuestros fieles lamentan la imposibilidad de recibirla.

Queridos capellanes, como pastores estamos sufriendo la imposibilidad de participar con libertad de la celebración Eucarística. Sin lugar a dudas la pandemia nos duele, nos preocupa y nos asusta, pero de ningún modo nos debe debilitar en la fe. Debemos avivar el deseo de pedirle al Señor que pronto podamos celebrar la Misa junto a nuestros fieles, encontrarnos personalmente con ellos, y que con gozo puedan recibir a Jesús Sacramentado.

Que esta pandemia no nos saque lo más preciado que tenemos. Que nuestra oración también permita mover el corazón de las autoridades para que descubran el valor y la importancia de la vida espiritual de nuestro pueblo, de nuestra gente. Que se tome dimensión de la necesidad del alimento que es el Pan de la Vida, el alimento que es el propio Jesús.

Los animo una vez más a seguir trabajando por el Reino. En esta labor no estaremos solos. La Santísima Virgen nos acompaña y sostiene.

Con mi bendición, deseo que esta celebración de Corpus renueve nuestro corazón sacerdotal.

+Santiago Olivera

Obispo para las Fuerzas Armadas

y Fuerzas Federales De Seguridad

de la República Argentina

Noticias relacionadas

Novena en honor a Santo Tomás Moro, septímo día

Novena en honor a Santo Tomás Moro, septímo día

Novena en honor a Santo Tomás Moro Patrono de los Abogados y del Personal de Justicia de las Fuerzas Armadas y las Fuerzas Federales de Seguridad Día Séptimo                                      Santo Tomás Moro y la Palabra de Dios + En el Nombre del Padre y del Hijo...

0 comentarios

Deja un comentario

Pin It on Pinterest

¡Compartí esta noticia!

¡Enviásela a tus amig@s!