Novena en honor a Santo Tomás Moro, septímo día

Publicado el19 junio, 2021

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Novena en honor a Santo Tomás Moro

Patrono de los Abogados y del Personal de Justicia de las Fuerzas Armadas y las Fuerzas Federales de Seguridad

Día Séptimo                                      Santo Tomás Moro y la Palabra de Dios

+ En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Invocamos la presencia del Espíritu Santo:

         “Ven Espíritu Santo en nuestra ayuda, no sabemos las palabras que deben salir de nuestros labios y los ruidos no se disipan de nuestro corazón. Si tu vienes en nuestra ayuda, nuestras palabras serán el fruto de tu silencio en nuestro corazón” Amén

(Breve silencio de recogimiento. Puedo repetir varias veces la oración al Espíritu)

Escuchamos de Santo Tomás:

Estimado por todos por su indefectible integridad moral, la agudeza de su ingenio, su carácter alegre y simpático y su erudición extraordinaria, en 1529, en un momento de crisis política y económica del país, el rey le nombró canciller del Reino. Como primer laico en ocupar este cargo, Tomás afrontó un período extremadamente difícil, esforzándose en servir al rey y al país. Fiel a sus principios se empeñó en promover la justicia e impedir el influjo nocivo de quien buscaba los propios intereses en detrimento de los débiles. En 1532, no queriendo dar su apoyo al proyecto de Enrique VIII que quería asumir el control sobre la Iglesia en Inglaterra, presentó su dimisión. Se retiró de la vida pública aceptando sufrir con su familia la pobreza                                               (Carta de Juan Pablo II….)

Leemos en el Evangelio                                                       San Mateo 5, 20- 26

«Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos. Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: No matarás, y el que mata, será condenado por el tribunal. .Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, será condenado por el tribunal. Y todo aquel que lo insulta, será castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, será condenado a la Gehena de fuego. Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.»                                                                                         Palabra del Señor


      (Breve silencio de recogimiento. Puedo repetir alguna expresión del Evangelio)

Reflexión:

La justicia es la virtud moral que consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido. La justicia para con Dios es llamada ‘la virtud de la religión’. Para con los hombres, la justicia dispone a respetar los derechos de cada uno y a establecer en las relaciones humanas la armonía que promueve la equidad respecto a las personas y al bien común. El hombre justo, evocado con frecuencia en las Sagradas Escrituras, se distingue por la rectitud habitual de sus pensamientos y de su conducta con el prójimo. ‘Siendo juez no hagas injusticia, ni por favor del pobre, ni por respeto al grande: con justicia juzgarás a tu prójimo’ (Lv 19, 15). ‘Amos, dad a vuestros esclavos lo que es justo y equitativo, teniendo presente que también vosotros tenéis un Amo en el cielo’ (Col 4, 1). (Catecismo de la Iglesia Católica 1807)

Petición del día:

Santo Tomás Moro, de vida integra y hombre justo, te pedimos intercedas por nuestros hermanos privados de su libertad.

Que puedan recibir un trato justo en el cumplimiento de su pena, anímalos con el don de la fortaleza y que acojan la misericordia de Dios que los invita a un camino de conversión.

Aleja de todos, todo sentimiento malo: de venganza, revanchismo… que impiden un

camino en favor de la justicia, tan necesaria para la reconciliación.

         Te seguimos pidiendo por quienes tienen en sus manos, impartir justicia, lo hagan movidos- siempre- por la verdad.

         Que todos crezcamos en la virtud santa de la “Justicia”, querida por Dios, para darle a Él, lo que le pertenece y a nuestros hermanos, lo que es suyo.

.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria

Propósito de este día:

         Me examinaré en la virtud de la “Justicia”: ¿Doy de mi tiempo lo que le pertenece a Dios? ¿Soy justo con los que me rodean, con los que trato a diario?

Oración Final:

Señor y Padre nuestro,

por los méritos de tu Hijo Jesucristo,

úngenos con tu Santo Espíritu

para que sepamos ser fieles

a los valores de la vida cristiana,

a ejemplo de Santo Tomás Moro,

que enfrentó la muerte con arrojo y valentía

en defensa de los principios de la fe.

Danos la gracia de imitarlo,

guardando coherencia en nuestra vida

con las enseñanzas del evangelio

y ejercitando nuestra profesión,

con sencillez y modestia,

al servicio de los hombres.

Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor.

Amén.

+ En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

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