Quinto día de Novena a Ntra. Sra. de Luján, Patrona de la Diócesis Castrense de Argentina

Publicado el3 mayo, 2021

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Lunes 3 de mayo, desde las 18 horas, emisión en directo de Región Pastoral Cuyo, desde la provincia de San Juan. Seguí la transmisión a través del Canal de YouTube de la Diócesis Castrense de Argentina, rezo del Santo Rosario 18:30 horas, celebración de Santa Misa a las 19 horas, Capilla Ntra. Sra. de Luján, Escuadrón 26 de GNA, Barreal, San Juan.

Novena a la Virgen de Luján:

“La Pandemia nos asusta, preocupa y duele, Virgencita de Luján Renuévanos en la Esperanza”

Patrona de Nuestra Diócesis Castrense

La evangelización en nuestro continente estuvo marcada por un gran amor a la Madre de Dios, que siempre dio señales de su compañía y cuidado. Así, una imagen sencilla de su Limpia y Pura Concepción quiso quedarse en el río Luján en 1630. Su presencia silenciosa a través de la historia nos acerca el amor misericordioso de Dios, que quiso hacerse hombre para darnos su Vida.

Queridos hermanos, así como el Negro Manuel fue fiel custodio y esclavo de la Virgen, que cada uno de nosotros en esta Novena, podamos volver nuestra mirada a María y decir “soy de la Virgen nomás”. Y ser de la Virgen es estar al pie de la cruz con los que sufren. Ser de la Virgen es acompañar silenciosamente el proyecto de Dios en la Vida. Decir “soy de la Virgen” implica, como ella, decir aquí estoy Señor, que se cumpla en mí tu palabra.

(Mensaje de Mons. Santiago Olivera Novena a Nuestra Señora de Lujan Patrona del Obispado Castrense)

NOVENA

+ En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Quinto día: «La Santísima Virgen María y la Caridad (y el Servicio)»

Petición del día: «Pedimos por Cáritas, y su labor en favor de los más necesitados» Pedimos por la Armada Argentina.

Oración preparatoria

¡Oh María! Tú estuviste acompañando a los discípulos en Pentecostés mientras recibían al Espíritu Santo. Te pedimos por los que colaboran con nuestra Cáritas diocesana y por los más necesitados, reciban el don del Espíritu que anima en el servicio y fortalece ante la necesidad. Te pedimos, también, por nuestra Armada Argentina. Aprendamos, todos, a amar más a Jesús y acrecentar nuestra caridad. Amén

EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN- 2, 1- 11

Y al día tercero se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús. Fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos. Y como faltaba el vino, dice a Jesús su madre: «No tienen vino». Y le dice Jesús: «¿Qué tenemos que ver tú y yo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora. Dice su madre a los que servían: «Hagan todo lo que él le diga”. Había allí seis tinajas de piedra, destinadas a la purificación de los judíos, cada una de las cuales podía contener cien litros. Díceles Jesús: «Llenad de agua las tinajas». Y las llenaron hasta arriba. Y les dice: «Sacad ahora y llevadlo al encargado». Y lo llevaron. Mas cuando gustó el encargado el agua hecha vino —y no sabía de dónde era, pero sabían lo los que servían, que habían sacado el agua—, llama al esposo el encargado y le dice: «Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están ya bebidos, pone el peor; tú has reservado el vino bueno hasta ahora. Este que fué el principio de los milagros que hízo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria y creyeron en él sus discípulos. Palabra del Señor

Reflexión:

Las palabras que María dirige a los sirvientes coronan el marco nupcial de Caná: «Haced lo que Él os diga» (v. 5). Es curioso, son sus últimas palabras que nos transmiten los Evangelios: es su herencia que entrega a todos nosotros. También hoy la Virgen nos dice a todos: «Lo que Él os diga —lo que Jesús os diga—, hacedlo». Es la herencia que nos ha dejado: ¡es hermoso! Se trata de una expresión que evoca la fórmula de fe utilizada por el pueblo de Israel en el Sinaí como respuesta a las promesas de la Alianza: «Haremos todo cuanto ha dicho el Señor» (Ex 19, 8). Y, en efecto, en Caná los sirvientes obedecen. «Les dice Jesús: “Llenad las tinajas de agua”. Y las llenaron hasta arriba. “Sacadlo ahora, le dice, y llevadlo al maestresala”. Ellos lo llevaron» (vv. 7-8). En esta boda, se estipula de verdad una Nueva Alianza y a los servidores del Señor, es decir a toda la Iglesia, se le confía la nueva misión: «Haced lo que Él os diga». Servir al Señor significa escuchar y poner en práctica su Palabra. Es la recomendación sencilla pero esencial de la Madre de Jesús y es el programa de vida del cristiano. Para cada uno de nosotros, extraer del contenido de la tinaja equivale a confiar en la Palabra de Dios para experimentar su eficacia en la vida. Entonces, junto al jefe del banquete que probó el agua que se convirtió en vino, también nosotros podemos exclamar: «Tú has guardado el vino bueno hasta ahora» (v. 10). Sí, el Señor sigue reservando ese vino bueno para nuestra salvación, así como sigue brotando del costado traspasado del Señor. (Papa Francisco- Catequesis 8 junio 2016)

ORACIÓN DIOCESANA A NUESTRA MADRE

Obispado Castrense de Argentina

Bajo tu amparo, Madre Virgen de Luján,

hemos puesto el cuidado de nuestra querida diócesis

que peregrina en todo nuestro país y más allá de sus fronteras.

Te damos gracias porque tú eres Madre

que dispensas tus muchas bondades y mercedes

a nuestro querido Ejército, nacido junto a nuestra Patria.

Eres Madre, esa estrella de los mares

que guía a la valiente muchachada de la Armada

y anima el denuedo y la Fe de los Prefectos navales.

Eres Madre, y te elevas y acompañas, lauretana,

a nuestros aviadores soldados,

para asegurarles rutas de paz y amor.

Eres Madre, Virgen de Luján, y te preocupas de cuidar,

para que cada gendarme sea una persona de bien.

Eres Madre, la que vela por un buen viaje

y custodia a los que cuidan la seguridad

de nuestros aeropuertos y de nuestro pueblo.

Porque eres Madre, Madre de todos,

testamento más preciado que nos dejó tu Hijo Jesús en la cruz,

Madre y Virgen de Luján, te pedimos también:

Por nuestro Obispo Santiago,

por los sacerdotes capellanes y los diáconos,

por las consagradas y religiosas,

por los seminaristas,

por las familias que acompañan la misión

y esperan el regreso de los que están en tierra, aire y mar,

por los enfermos y privados de su libertad,

por los que han servido a nuestra Patria

y ya gozan de un merecido descanso.

Y, a los que ya han transitado su peregrinar,

recíbelos en el mejor Puerto para arribar: tu casa del Cielo,

donde un día también nosotros esperamos llegar.

Por tu Hijo Jesús,  Nuestro Señor,

Amén.

+En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Nota: luego de cada misterio del Rosario, hacer la siguiente jaculatoria “Manda Padre muchos y santos obreros a tu Mies. Conserva y santifica a los que están”.

Importante:

Podes seguir en vivo la transmisión de la Novena clicando en los canales:

YouTube de la Diócesis

Señal Digital de Radio Cadena Mediterránea

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